
559. Si uno vertiese el agua y otro dijese las palabras, ¿quedaría bautizada la persona?
Si uno vertiese el agua y otro pronunciase las palabras, no quedaría la persona bautizada; sino que es preciso que sea el mismo el que vierte el agua y el que pronuncia las palabras.
Tomado del «Catecismo mayor del año 1905», de san Pío X, Editorial Angustam Portam.
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