
512. ¿De qué mandamiento se derivan los deberes de las personas consagradas a Dios?
Los deberes de las personas consagradas a Dios se derivan del segundo mandamiento, que ordena que cumplamos los votos y promesas hechas a Dios; pues las tales personas se obligaron con ello a la guarda de todos o de algunos consejos evangélicos.
Tomado del «Catecismo mayor del año 1905», de san Pío X, Editorial Angustam Portam.
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