
104. ¿No bastara que viniese un Ángel a satisfacer por nosotros?
No, señor; no bastara que viniese un Ángel a satisfacer por nosotros, porque la ofensa hecha a Dios por el pecado era, en cierta manera, infinita, y para satisfacer por ella se requería una persona que tuviese un mérito infinito.
Tomado del «Catecismo mayor del año 1905», de san Pío X, Editorial Angustam Portam.
Libro a la venta en: Amazon
Suscríbete a nuestro canal de Telegram