8 de abril: SAN PERPETUO

Meditaciones

SAN PERPETUO

Obispo y confesor

Como un cuerpo sin espíritu está muerto,
así también la fe sin las obras está muerta.
(Santiago 2, 26)

Este santo estaba devorado de celo por la casa de Dios. Siendo obispo de Tours, hizo agrandar y embellecer la basílica de San Martín. Empleaba la mayor parte de sus entradas en exornar iglesias y alimentar pobres, que son templos vivos del Espíritu Santo. Hizo testamento a favor de las iglesias y de los pobres de su diócesis; pero el regalo más hermoso que hizo a la iglesia de Tours fue el ejemplo de sus virtudes durante su vida, y sus reliquias después de su muerte.

MEDITACIÓN: LA FE SIN LAS OBRAS ES UNA FE MUERTA

I. Para salvarnos hemos de poseer una fe perfecta, una fe sencilla y, en cierto modo, ciega, que acepte todo lo que la Iglesia propone para que creamos. ¿Qué tiene de asombroso el que no comprendamos las verdades propuestas? Tan limitado es nuestro espíritu que ni siquiera comprende lo que vemos todos los días, ¿y pretendemos comprender los misterios incomprensibles de la Religión? Humillémonos y creamos en lo que Dios nos revela y nos propone, por medio de la Iglesia, para que creamos.

II. Pero, no basta la fe sola; es preciso que vaya acompañada de las buenas obras; sin ellas está muerta. No te salvarás por haber sido cristiano, sino por haber practicado las obras de un cristiano. Te engañas si crees que podrás usar el nombre de cristiano como de un título para reclamar la herencia del Padre celestial. Sólo te servirá para ser condenado si eres infiel a la obligación que te impone de imitar a Jesucristo. Tus crímenes son más grandes que los de los paganos pues recibiste más luz. Pecamos gravemente escudándonos con un nombre tan grande (Salviano).

III. ¿Es la fe el principio de todos tus actos? ¿No trabajas por las riquezas y los honores? ¿No buscas en todo el placer y con una avidez como si no esperaras un paraíso? ¿Los paganos y los herejes no son muchas veces más caritativos con el prójimo y más moderados en sus pasiones que tú? Cristo es deshonrado en nosotros, en nosotros la ley cristiana sufre detrimento (Salviano).

La práctica de las buenas obras
Orad por la Iglesia

ORACIÓN

Haced, oh Dios omnipotente, que la augusta solemnidad del bienaventurado Perpetuo, vuestro confesor pontífice, aumente en nosotros el espíritu de piedad y el deseo de la salvación. Por J. C. N. S. Amén.

Tomado: de Meditaciones del P. Grosez

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