
Martirologio romano
En Roma, san Aniceto, papa y mártir, quien en la persecución de Marco Aurelio alcanzó la palma del martirio.
En Córdoba de Hispania, santos mártires Elías, presbítero, Pablo e Isidoro, monjes, quienes durante la persecución árabe, no obstante ser sometidos a torturas, se mantuvieron firmes en la profesión de la fe cristiana.
En Antioquía, los santos Pedro, diácono, y Hermógenes, mártires, misma en la que fuera la sede de Pedro.
En África, san Mapalicio, mártir, quien, con otros muchos, alcanzó la corona del martirio. De él escribió san Cipriano en la epístola acerca de los mártires y confesores.
También en África, los santos Fortunato y Marciano, mártires.
En Viena de la Galia, san Pantagato, obispo.
En Tortona, Italia, san Inocencio, obispo y confesor.
En la Galia, san Esteban, abad
En el Monasterio Casa de Dios, en la diócesis de Clermont en la Galia, san Roberto, confesor, creador y primer abad de aquel monasterio.
Y en otras partes, otros muchos santos Mártires y Confesores, y santas Vírgenes.
R. Alabado y glorificado sea Dios eternamente.
Tomado de Cristo ¿Vuelve o no Vuelve? (https://vuelvecristo.blogspot.com/) y de Año Cristiano de Juan Croisset, S.J.