
«Mirad por vida vuestra a los que están en la escala de Jacob y veréis que son hombres de corazón angelical o ángeles en cuerpo humano: no son jóvenes, pero lo parecen, porque están llenos de vigor y agilidad espiritual: tienen alas para volar y se arrojan a Dios por medio de la santa oración; pero tienen también pies con qué caminar entre los hombres por medio de una santa y amigable conversación: su rostro es hermoso y alegre, como que todo lo reciben con dulzura y suavidad: llevan descubiertos los pies, los brazos y la cabeza, para denotar que en sus pensamientos, afectos y acciones no llevan otro fin ni otro motivo que el de agradar a Dios: el resto del cuerpo está vestido, pero de una ropa hermosa y ligera, porque usan, a la verdad, del mundo y de sus cosas, pero de un modo puro y sincero, tomando sin empeño ni apego únicamente lo muy preciso según su condición: tales son, pues, las almas devotas».
Tomado del libro «Introducción a la vida devota», de San Francisco de Sales, Editorial Angustam Portam.
Libro a la venta en: Amazon
Suscríbete a nuestro canal de Telegram