
«Ve el mundo que los devotos ayunan, oran, sufren las injurias, sirven a los enfermos, socorren a los pobres, velan, reprimen la ira, sofocan y ahogan sus pasiones, se privan de los placeres sensuales, y ejecutan éstas y otras acciones que, en sí mismas y por su propia esencia y calidad, son ásperas y rigurosas; pero no ve el mundo aquella devoción interior y cordial que hace todas estas acciones agradables, dulces y fáciles».
Tomado del libro «Introducción a la vida devota», de San Francisco de Sales, Editorial Angustam Portam.
Libro a la venta en: Amazon
Suscríbete a nuestro canal de Telegram