
«Los pecadores jamás vuelan en Dios, porque hacen todo su camino en la tierra y por la tierra: los buenos que todavía no han llegado a la devoción vuelan alrededor de Dios con sus buenas obras, pero pocas veces, con lentitud y pesadez: las almas devotas vuelan en Dios muy a menudo, con prontitud y elevación».
Tomado del libro «Introducción a la vida devota», de San Francisco de Sales, Editorial Angustam Portam.
Libro a la venta en: Amazon
Suscríbete a nuestro canal de Telegram